Aventuras aéreas
¿Nunca habéis tenido que hacer un regalo especial y no sabíais de dónde sacar las ideas?
Pues Internet es la mayor fuente de información que tenemos hoy en día. Después de mucho navegar encontré el regalo perfecto entre todas las actividades de atrapalo.com. Se llamaba ‘Práctica de Pilotaje de una Avioneta’. Entonces recordé una frase que me dijo una amiga, ‘la vida no se cuenta por las veces que respiras, sino por las veces que te quedas sin aliento‘.
Aterrizaje en pista después del bautizo de vuelo
Imaginaros que os regalan para vuestro cumpleaños la experiencia de pilotar una avioneta, no de volar en ella, si no de pilotarla, realizar las maniobras de despegue, de vuelo y de aterrizaje… ¿no os quedaríais sin aliento?
El sábado nos dirigimos al aeropuerto de Sabadell, en Barcelona, para realizar el vuelo en uno de las avionetas nuevas del Aeroclub. Un instructor de vuelo nos estaba esperando para acompañarnos en una visita por el aeropuerto y darnos las primeras clases teóricas antes de iniciar el vuelo.
Después de enseñarnos algunos aviones de acrobacias y los hangares, con algunos de los mejores aviones que tienen, nos presentó la avioneta que íbamos a pilotar. Era una avioneta nueva con apenas un año de vuelo. Un Cessa 172R Skyhawk.
Las instrucciones técnicas nos permitieron entender la aerodinámica de la avioneta, el funcionamiento de los motores y las baterías, de los flaps, del combustible, … Una vez entendidas las nociones básicas, encendimos la avioneta y nos preparamos para el despegue.

Lo mejor, podíamos elegir donde volar y decidimos dirigirnos a la sierra de Montserrat. Nos pusimos los cascos para conectar con la torre y pedir la autorización de vuelo y ahí, todos los miedos se quedaron en el aeropuerto de Sabadell. Una vez en el aire, el instructor soltó los mandos y ahí empezó la verdadera experiencia.
Eres tú el que realizas las maniobras de vuelo. La sensación de llevar el control de la avioneta, sobrevolando un paisaje tan impresionante, es algo que no se puede describir, y es necesario experimentarlo.
Siguiendo las directrices del instructor pasamos sobre Terrassa, Olesa de Montserrat y por último rodeamos la montaña. En un día tan claro como ese, incluso llegamos a ver a lo lejos los Pirineos. Fue una experiencia irrepetible. La adrenalina que se genera supera cualquier expectativa, pero de forma inexplicable, volar por encima de las nubes te inspira una sensación de paz indescriptible.

Recomiendo esta experiencia a todo el mundo, es un regalo inolvidable que recordaréis toda la vida.





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Comentarios
Berta, ¡qué pasada! ¡Se me han puesto los pelos de punta solo viendo el vídeo e imaginándomelo! Y ¿cuánto dura la teoría? ¿Y la práctica? Me imagino que se tiene que hacer super corto.
¡Me lo apunto para el próximo regalo que tenga hacer!
¡Que impresión! Desde luego, debe ser una experiencia inolvidable. Espero que alguna vez me atreva a vivirlo
¡Se lo voy a regalar a mi padre! Le va a encantar, había pilotado de joven y estoy seguro que le va tener un “flashback” increíble. Os cuento. ¡Gracias atrápalo!












realmente viendo el vídeo y leyendo el post te dab ganas de ir a pilotar!! me ha encantado